Las elecciones presidenciales
Las elecciones presidenciales -
Nicolas Eyle & Valerie Vande Panne
Ha llegado la hora de elegir a un nuevo presidente de los Estados Unidos de América.
Si usted es un lector regular de esta columna, sabrá que muchos de los problemas actuales de Estados Unidos provienen de nuestra errónea política en materia de drogas. En época de elecciones me gusta sopesar la posición de los candidatos en política sobre drogas. Según mi experiencia, el candidato que dice que cuando sea elegido aumentará la cantidad de policías en su vecindario, aprobará leyes más severas, incrementará la coordinación de las fuerzas del orden a nivel federal, estatal y muncipal y otros planes similares, tiene la intención de seguir haciendo lo que ha hecho el gobierno durante los últimos 40 años, sin éxito. No es un candidato que vaya a hacer que nuestros hijos ni nuestros vecindarios sean más seguros. Por el contrario, estas políticas aumentan la delincuencia.
Si tiene la oportunidad de asistir a una reunión con un candidato, hágalo. Explíquele que le preocupan las drogas y la delincuencia, el estado de su barrio, sus escuelas y sus hijos. ¡Pero hable! Dígale que está cansado de oír las mismas promesas y de no ver resultados. Que las ideas que apoya no han solucinado ni el problema de las drogas ni el de la delincuencia. Muchos los saben y lo admitirían en privado, pero tienen miedo de que los votantes piensen que son débiles con el crimen si lo expresan en público. Por eso necesitan que la gente se lo diga.
En un estado como Nueva York, que vota consistentemente por el Partido Demócrata, es prácticamente seguro que ganen los demócratas. El candidato demócrata Barak Obama ganará en Nueva York, la única pregunta es, ¿por qué margen? Pero, ¿cuál es la posición de Obama sobre la guerra contra las drogas? Ciertamente, es un buen orador, pero cuando se trata de actuar vota consistentemente por la popular posición belicista de la guerra contra las drogas. La única excepción es un proyecto de ley para eliminar la discrepancia en las condenas por crack y cocaína, que puede estar más relacionada con su raza y con la política económica que con la guerra contra las drogas.
De hecho, no ha demostrado estar dispuesto a debatir cómo poner fin a la guerra contra las drogas, ni siquiera a la prohibición contra la marihuana, que causa tantos problemas en los EE.UU. como en México. Su compañero, Joe Biden, ha sido durante los últimos 30 años uno de los principales arquitectos de la guerra contra las drogas, de la votación a favor de la ayuda al Plan Colombia (la Iniciativa Andina), de leyes que permiten una mayor expropiación de bienes de los condenados y del Patriot Act. Además, se opone al uso de la marihuana con fines medicinales. La campaña de Obama utiliza como lema el “Cambio”, pero me pregunto cuánto cambio aceptará Biden. Biden ha votado con el candidato presidencial republicano John McCain en numerosas leyes en materia de política antidrogas. www.barakobama.com
Los candidatos republicanos John McCain y Sara Palin, como es previsible, están a favor de la guerra contra las drogas. McCain apoya el aumento de penas de cárcel, el aumento obligatorio de condenas mínimas, e incluso la pena de muerte para los traficantes internacionales que sean condenados. En otras palabras, esperen más de lo mismo. www.johnmccain.com
Luego están los otros candidatos. Estos rara vez ganan las elecciones nacionales, pero vale la pena mencionarlos debido a que no están influenciados por intereses especiales y pueden ganar elecciones a nivel local y estatal.
Los candidatos del Partido Libertario, Bob Barr y Wayne Allyn, respaldan una re-orientación en la aplicación de la ley federal sobre la marihuana y están dispuestos a explorar alternativas al actual sistema contra las drogas. www.lp.org
Los candidatos del Partido Verde, Cynthia McKinney y Rosa Clemente, apoyan la legalización de la marihuana medicinal, el intercambio de agujas y el fin a la guerra contra las drogas. www.gp.org
Ciertamente, hay temas más urgentes que la guerra contra las drogas. Usted probablemente está preocupado por la cuestión de inmigración (lamentablemente, ninguno de los candidatos tiene siquiera una política de inmigración parcialmente realista). Existen otras cuestiones, como la economía, la atención de la salud y la educación. Todas están vinculadas a la guerra contra las drogas de alguna forma, por lo que es importante tener una visión general. Alentamos a nuestros lectores a buscar información sobre los candidatos en internet y, siempre que sea posible, a contactarlos para que ayuden a encontrar soluciones prácticas.
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